Quien hasta el momento era sospechoso del crimen de Micaela García -pese a que todas las miradas apuntaban con absoluta certeza hacia él-, Sebastián Wagner declaró y asumió la culpa por la muerte.

Esta mañana, ante el fiscal, reconoció ser el responsable del asesinado de la joven de 21 años que fue intensamente buscaba en Gualeguay durante una semana. Además, aseguró que su jefe, Néstor Pavón, el dueño del lavadero donde trabajaba, de haber sido su cómplice.