Quien pensaría que en el mundo hay lugares donde los animales que se clasifican como mascotas, y a los que solemos tratar como una persona e integrante más de la familia, serían alimento. Esta es la realidad de muchos países asiáticos, donde las carnes provienen de gatos y perros.

Pero Taiwán comienza a sentar precedentes, y a partir de ahora no permitirá más el consumo de perros y gatos. n medio de la lucha por la defensa de los derechos de los animales, el Gobierno de Taiwán aprobó una enmienda a la ley de protección animal, y amplió las penas por crueldad animal hasta los cinco años de prisión.

De esta forma se convertirá en el primer país de Asia en realizar esta prohibición, que no solo habla del consumo, sino también de la venta, adquisición y posesión de este tipo de canes. Entre las medidas de sanción se destacan multas de hasta 250.000 dólares taiwaneses (8200 dólares) y a los reincidentes con 5 años de prisión como máximo.

Además, a quienes trasgredan la norma se les prohibirá la tenencia de cualquier animal doméstico y se harán públicos el nombre, la fotografía y el delito por el cual fueron penados.