El condenado abusó en 2012 de una empleada que trabajaba en un local de la peatonal santafesina. Ahora atraviesa una nueva causa judicial por extorsión.
Lo que buscan es descomprimir y reducir la población penitenciaria, para poder mantener los espacios físicos de un metro y medio entre uno y otro, y para tener algunos espacios de aislamiento para la gente que tenga algún síntoma.
El ex boxeador santafesino cumple condena por el abuso sexual de su hija. Los rumores decían que podía ser uno de los cuerpos carbonizados que se encontraron dentro de la prisión.