
Cerca de las 22, una lluvia de disparos alertó a los vecinos del barrio Las Flores. Pero lo que más los sorprendió fue que el ejecutor de los tiros era un hombre que estaba en muletas, un accesorio poco conveniente a la hora de escapar de la escena.
Sucedió en Pasaje Quiroga y Regimiento de Gendarmería. El hombre tenía un pistolón calibre 16 y cartuchos. De hecho, tras ser detenido, la policía pudo comprobar que el arma tenía olor a pólvora.
La policía lo detuvo, metió sus muletas al patrullero y lo esposó, para trasladarlo a la Subcomisaría Tercera. Quedó alojado en esa dependencia. Ahora investigan a qué le disparaban, aunque sospechan que sería a un departamento de un edificio de Las Flores.



















