Andrés Mehring, arquero que hizo todas la inferiores en Colón, fue la gran figura del chique entre Godoy Cruz y Huracán, por Copa Argentina. Además de ser figura en los 90’ atajó tres penales para que el globo pase a la siguiente ronda.

Hay un dato que no es menor, se trata de otro arquero que no tuvo posibilidades y que, en otro club, las encontró y supo aprovecharlas. Otro caso es el de Marcos Díaz, hoy ídolo en Huracán y arquero suplente de Boca.

Si nos ponemos a escarbar un poco más aparece el nombre de Andres Bailo, arquero titular de Ferro con buenas actuaciones. También el caso de Lisandro Mitre, una joven promesa que, sorpresivamente, quedó libre a los 20 años en el sabalero y en pocos años ya escaló varias categorías y hoy ataja para Laferrere.

En todos hubo un denominador común, jamás tuvieron una oportunidad de mostrarse y los que tuvieron algunos partidos tampoco contaron con el respaldo total del técnico o dirigente de turno. Hoy el sabalero busca y no encuentra un arquero que reemplace a Burián.