
La situación financiera de Unión de Santa Fe continúa generando preocupación y en las últimas horas se conocieron nuevos detalles que reflejan el delicado presente económico que atraviesa la institución.
Uno de los principales focos del conflicto tiene que ver con la deuda que el club mantiene con Atlético Tucumán por el pase de Marcelo Estigarribia. Según trascendió, algunos de los cheques emitidos por Unión fueron rechazados por falta de fondos, situación que motivó el reclamo formal de la entidad tucumana.
En este contexto, la dirigencia aguarda con expectativa el ingreso de la primera cuota correspondiente a la transferencia de Rafael Profini, dinero que serviría para aliviar parte de los compromisos económicos que afronta la institución.
A su vez, el plantel profesional también manifestó su inquietud. Los jugadores, encabezados por el capitán Mauro Pittón, mantuvieron una reunión para abordar los atrasos en el pago de salarios y premios, una situación que preocupa puertas adentro del club.
En medio de este escenario, aparece una posible noticia positiva para las finanzas rojiblancas. La transferencia de Julián Palacios al Atlas Fútbol Club avanza y podría representar un importante ingreso económico para Unión, que necesita generar recursos para ordenar sus cuentas y afrontar las obligaciones pendientes.
Mientras tanto, la dirigencia trabaja contrarreloj para resolver los problemas financieros y evitar que la situación impacte en la planificación deportiva del equipo de Leonardo Carol Madelón de cara al segundo semestre.






















