
Otra vez los vecinos del barrio Centenario quedaron en medio de un tiroteo. Fue en la siesta de este lunes, cuando un grupo de jóvenes se acercó hasta uno de los departamentos ubicados en la escalera 11 con piedras de gran tamaño, pero desde adentro les respondieron con balas.
Los llamados al 911 de los vecinos, que suelen ser víctimas de este tipo de peleas entre bandas, hicieron que la policía llegara con celeridad. Pero ya había un herido de arma de fuego.
Minutos después comenzaron a llegar los medios para cubrir lo que estaba sucediendo. Sin embargo, el periodista Oscar Paredes la pasó muy mal: comenzaron a insultarlo y luego a arrojarle piedras mientras intentaba acercarse al lugar de la balacera.
“No fueron todos, sino algunos que no quieren que se cuente lo que pasa”, dijo el periodista al aire de la radio LT10, para la cual hacía el movil. A fuerza de coraje y profesionalismo se quedó mientras estaba en vivo, pero luego debió resguardarse. “Está complicada la situación”, dijo antes de retirarse.

Un grupo minúsculo de vecinos le empezó a tirar piedras, en teoría porque “creían que era enviado por una persona que es parte de la interna”. Nada más alejado, apenas estaba realizando su trabajo.
El periodista remarcó que no todos lo trataron de esa manera. De hecho apenas llegó muchos vecinos le contaron lo que sucedía y le manifestaron su hartazgo por la cantidad de hechos de inseguridad. Pero un grupo minúsculo le impidió realizar su trabajo, que es contar lo que sucede. Un nuevo y grave hecho de inseguridad.




















