La inseguridad los fue agotando, pero la decisión de los médicos del centro de salud de no atender (por los robos que ellos sufrieron), hizo que los vecinos de la ruta 1, en el kilometro 0, explotaran.

Por eso, en la tarde del lunes, pocos minutos antes de las 16, cortaron ambas manos de la ruta. La policía llegó minutos después y logró disuadir a los manifestantes para que abrieran un carril de cada mano. De esa manera, lograron que el tránsito, que empezaba a acumularse, pudiera ir pasando de a poco.

El último fin de semana, un grupo de delincuentes ingresó de madrugada al centro de salud que había sido abierto hacía un mes. Días antes, habían matado a un hombre en la puerta en pleno día. Demasiados hechos de inseguridad que hicieron que los médicos del dispensario decidieran no atender hasta que alguien les garantice que puedan trabajar en paz.

Eso provocó que los vecinos, entendiendo la situación de los médicos pero luchando por sus propios derechos, cortara la ruta provocando cierto caos vehicular. Cada uno protesta por lo que le corresponde, pero siempre alguien más sufre las consecuencias mientras los problemas no se resuelven de raíz.