NexoDiario anticipó en mayo del 2017 la existencia de un equipo con el escudo de Unión en Rusia. Tiene el mismo nombre y los mismos colores que el tatengue santafesino. Participa en una liga amateur de Moscú y convocaron al ex jugador rojiblanco, Marcos Flores, que hace muy poco se radicó en Rusia.

El enganche se inició en las canteras de Unión y llegó a jugar en Primera División. Luego fue cedido a préstamo a Newell´s por pedido de Nery Pumpido, que en el 2006 dirigió a la Lepra rosarina.

El volante retornó al Tate para pelear el ascenso. Primero con Carlos Trullet como técnico y más tarde asumió Claudio Gugnali. El conjunto rojiblanco llegó a jugar la promoción ante Gimnasia de Jujuy. Fue empate en Santa Fe y derrota de visitante. No pudieron dar el salto a la máxima categoría.

Marcos volvió a Newell’s y a los pocos meses abandonó el país para convertirse en un trotamundo del fútbol. Primero estuvo en Chile y después recorrió varios kilómetros.Estuvo cuatro temporadas en Australia, donde vistió la camiseta de cuatro clubes. En el 2011, fue elegido el mejor jugador de la liga local. Una verdadera estrella del fútbol australiano.

También se dio el gusto de jugar en China y estuvo tirando gambetas por Indonesia. Un enganche nómade que se formó en las canteras de la institución de la avenida.

En el 2015 tuvo un paso por Estados Unidos y allí conoció a su actual pareja rusa. Él le dice la¨rusita¨. Luego de un par de años de idas y venidas, y en el medio la triste noticia del fallecimiento de su padre, el mediocampista decidió viajar a la capital del país europeo para vivir allí y conocer a la familia de Marina.

En estos días, Marcos fue contactado por Gleb Affanasef, el capitán del Unión ruso. Lo invitó a jugar con la camiseta del Tate en Moscú y el 10 aceptó con mucha emoción. Es más, tuvo palabras cariñosas para su ex club de Santa Fe y para sus nuevos compañeros.

“Nunca me imaginé venir a Moscow Rusia y encontrarme con la invitación de volver a vestir la camiseta de Unión de Santa Fe a los 32 años con un grupo de Rusos que eligieron el escudo del Tatengue para representarse y competir amateur pero seguramente con la misma pasión con la que la vestíamos en las inferiores del Tate”.

Luego siguió relatando: “Viaje 14 horas para llegar a Moscow y en un par de horas me esperan en una estación para llegar a la cancha. Me llevo mis medias, mi pantalón y mis botines. Ellos me prometieron prestarme la camiseta del “Unión De Santa Fe Ruso” voy a ayudarlos, voy a sumarme siendo uno más, en cierta manera devolverles el favor que ellos me brindarán a mí…”

En Moscow me harán sentir cerca de mi casa…
Y esto no tiene precio…