Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso, o recuerdo importante.
En psicología se ha establecido que hay seis emociones básicas: el miedo, la ira, la tristeza, la alegría, la sorpresa y el asco. Todas ellas son útiles o inútiles para el ser humano. Al sentir que algo o alguien puede ser dañino para nosotros, reaccionamos alejándonos de dicha persona o cosa.
Política (que significa «de, para o relacionado con los ciudadanos») es el proceso de tomar decisiones que se aplican a todos los miembros de un grupo. También es el arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados. La ciencia política constituye una rama de las ciencias sociales que se ocupa de la actividad, en virtud de la cual una sociedad libre, compuesta por personas libres, resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva. Es un quehacer ordenado al bien común.
Si aceptamos la definición antes expresada, concluímos que la actividad política debe orientarse esencialmente a la resolución de los problemas generados por la convivencia colectiva. Por lo que, es altamente influída por las emociones de quienes componen la sociedad que gobierna.
¿Que pasa entonces con las emociones políticas de una sociedad? Es altamente probable que estén determinadas por la información que reciben y por cómo la procesan generando ira, tristeza, alegría, miedo, sorpresa y asco según el caso y cada individuo. Por ello, espera de quienes conforman sus gobiernos las mejores decisiones para no activar emociones de autodefensa.
Las acciones de gobierno que no se explican generan miedo. Las que no parecen perseguir el bien común producen sorpresa. Las que permiten inferir algún tipo de privilegio, tristeza. Las que dejan dudas ira . Las comprobadas corruptas, asco y todas, suman a reacciones de divorcio entre la sociedad y su gobierno y el lamentable deterioro al que por responsabilidades múltiples estamos llevando a la actividad política.
Como se dijo al principio: Al sentir que algo o alguien puede ser dañino para nosotros, reaccionamos alejándonos de dicha persona o cosa.










