Hicieron una cadena humana para salvar a su hermano, que había caído en las aguas del Río Salado mientras pescaban, pero la corriente acabó llevándoselos a todos. Los hermanos Luis Miguel (35 años), Miguel Angel (38), Juan (39), Walter (41) y Martín (42) Alvarez habían organizado una escapada de pesca que terminó de la peor manera: el único que se salvó fue el mayor.
Ocurrió el lunes por la mañana, en el Canal 15, en Castelli, en un punto de pesca que los hermanos Alvarez frecuentaban, donde suele ser fácil sacar pejerreyes y carpas y lisas.
Se trata de un lugar ubicado a unos 25 kilómetros al noreste de la ciudad de Castelli, conocido como “la cascada”, una pendiente en el medio del canal, formada por una contención de hormigón, alambre y piedras, a metros del Puente de Pascua, donde la corriente se acentúa.
Los hermanos solían amarrarse con sogas para evitar caer, ya que hay una pendiente pronunciada entre la tierra y el cauce. Pero la soga del más chico se soltó, y cayó.
“Lo que pasó es que a Luis Miguel se le cortó la soga, resbaló y cayó al agua. Miguel Ángel, Walter, Juan y Martín hicieron una cadena humana para tratar de rescatarlo, pero se rompió y fueron a parar al río todos menos Martín“, contó a Clarín Cintia, otra hermana de las víctimas.
“Iban a pescar a un lugar que no corresponde. Hasta el día de hoy me pregunto por qué pescaban así, pero ellos la pasaban bien“, agregó. Los cuatro fallecidos estaban casados y tenían hijos.
Los cuerpos sin vida de Luis Miguel y de Miguel Ángel salieron a la superficie después de la caída, mientras que bomberos voluntarios, Defensa Civil, buzos tácticos y Prefectura Naval trabajan para hallar los de Juan y Walter.
“En la familia estamos destruidos. Mi papá siempre les dijo que era un lugar peligroso, por eso no los acompañaba“, cerró Cintia.




















