La historia de Colón con el empresario Manuel Petrakovsky es una novela que nunca acaba. Ahora suma un nuevo capítulo tras el trascendido de que el empresario iniciaría juicio al Sabalero. El presidente, José Vignatti, aseguró que hay un problema con la calidad de la indumentaria que Burrda Sport Argentina le está haciendo al rojinegro.

La relación comenzó el año pasado, cuando Petrakovsky (un conocido en la ciudad por ser dueño de TBS, la marca que viste a Unión) le acercó a Vignatti “Burrda Sport”. Firmaron un contrato por cuatro temporadas. Sin embargo, en julio se desató la gran polémica cuando se conoció la empresa original de Qatar no tenía nada que ver con la marca de la ropa deportiva sabalera. A partir de ese momento, Petrakovsky reconoció que él registró el nombre y logo en Argentina. Pero claro, era una copia.

En ese momento, Vignatti brindó una conferencia de prensa por esta situación y aclaró muy poco, no habló de estafa, ni atacó al supuesto dueño de la firma en el país. El vínculo está vigente y no se volvió a hablar del tema.

Pero otra temporada del conflicto se iniciaría con las camisetas para la Copa Sudamericana, esa que llevaba el logo de “Los Palmeras”. Se vendieron solamente en la sede del club (se habla de unas cinco mil) y no se comercializaron en las casas de deportes. Pero aparentemente, Petrakovsky habría quedado al margen de ese negocio por decisión del presidente sabalero.

Ante esto, como ya había contado NexoDiario, el empresario de marcas deportivas iniciaría acciones legales contra Colón, por no cumplir con lo que establecía el contrato.

El sábado, Vignatti se refirió al asunto y, fiel a su estilo, volvió a tirar leña al fuego. “A Petrakovsky no le debemos nada, pero si tenemos un conflicto en cuanto a la calidad de la ropa, que no es la que pretendemos”.

Ese era un reclamo de muchos de los hinchas que acceden a la indumentaria oficial. La calidad de la vestimenta dista mucho de la de los grandes equipos y de las reconocidas marcas. Tanto en su tela como en su confección. Sin embargo, el presidente sabalero bajó un tono sobre el final: “Intentaremos solucionarlo”.

Es una novela que promete más capítulos.