
Ayer lunes en las primeras horas de la tarde Ángela de 21 años se llevó un gran susto. La joven se acercó a la costanera de Santo Tome para realizar actividad física con una amiga y fue atacada dos veces por una yarara.
Las amigas terminaron de hacer la rutina de ejercicios y se sentaron en el pasto en la zona donde se encuentran los aparatos aeróbicos. “Al principio no vieron nada, antes había mamás con chicos. Pensó que era una rama, pero cuando miraron, vieron que había una serpiente y le salía mucha sangre de la mano” relató Martina, la mamá de Ángela, a LT10.
Tras el ataque a la joven se le nubló la vista y le bajó la presión. Con la mano herida, las amigas tomaron una foto al animal y salieron hacia su casa para pedir ayuda. Los padres de Ángela acudieron al SamCo local donde la estabilizaron y luego la trasladaron hacia el Hospital José María Cullen de Santa Fe.



















