
Estaba haciendo su trabajo, en su “ronda bancaria”. El joven Walter Moreyra, que trabaja como policía en Ceres, vio un estuche negro “similar a una caja de herramientas”, según describió. Pero allí había 25 mil pesos y documentación de un automóvil. Además había una tarjeta con el teléfono de una gestora. No dudó y llamó.
“Contamos la plata y la llamé por teléfono para ver si se podía acercar adonde estaba yo. Había 25 mil pesos divididos en dos fajos”, aseguró el joven policía de 25 años, oriundo de Andino, pero que trabaja hace un año y medio en la localidad del norte santafesino.
Según relatan testigos, la mujer llegó pocos minutos después. Incrédula. El policía le preguntó qué tenía adentro, para ver si su descripción coincidía con lo que había en el estuche, luego se lo devolvió. Todavía sorprendida, la dueña de los 25 mil pesos decía a viva voz que no podía creer que haya gente como ese joven policía. Le preguntó su nombre y luego se retiró. “Todavía hay gente buena. Este policía merece mi reconocimiento, pero ojalá también lo tenga de toda la comunidad” le dijo a un medio local la dueña del sobre.
Moreyra explicó: “esas cosas vienen de lo que te enseñan tus padres”. Y completó: “Un día mi tío me dijo: es lindo hacer las cosas cuando te ve la gente pero más lindo cuando no te ve nadie, porque el único que te ve es el de arriba”.


















