Luis “el Gordo” Saucedo es empleado de la municipalidad y cobra la Asignación Universal por Hijo (AUH). Hasta ahí nada sería extraño si el hombre, que vive en la ciudad de Itatí, Corrientes, no tuviese una flota de 23 autos de alta gama, tres propiedades y estuviese sindicado como uno de los líeeres de una banda traficante de marihuana paraguaya a siete provincias argentinas, entre las que se encuentra Santa Fe.

La fiscalía federal y la Procuraduría contra el Narcotráfico pidieron el “embargo preventivo con fines de decomiso” de los bienes del posible narco, que está prófugo y con pedido de captura internacional.

Por esta causa fue detenida Mariela Terán, hija del intendente de Itatí, junto a su pareja, quien también cobraba la Asignación Universal por Hijo.

Pasar desapercibido en Itatí, una localidad de ocho mil habitantes, con 23 vehículos es imposible. Eso, claro, puso en la mira de Gendarmería al “gordo” Saucedo. Tras un allanamiento, las fuerzas de seguridad secuestraron dos Mercedes Benz (un K

ompressor y una camioneta Sprinter), un BMW 116i y varias 4×4 Ford Ranger y Toyota Hilux, entre otros. Según los investigadores, la flota de camionetas eran utilizadas para recorrer el país entregando la droga.

Muchos de los vehículos que Saucedo tenía eran entregados a cambio de su mercadería, según entiende el Ministerio de Seguridad. Inclusive varios de ellos habrían sido dados en parte de pago por la banda rosarina “Los monos”, con quien tendría una relación comercial importante.

El Patrón correntino tenía pedido de captura nacional e internacional cuando los policías de esa provincia comprobaron que se había fugado de su casa. Alegando que debía cuidar a su hijo, que sufre una enfermedad grave, Sánchez pidió la prisión domiciliaria cuando fue detenido en 2013. La hipótesis que maneja el fiscal Carlos Schaefer es que Sánchez usaba como pantalla la enfermedad de su hijo para seguir con el manejo de la venta de drogas.