Trabajadores de residuos hacían sus labores habituales cuando escucharon el llanto de un perrito en la montaña de basura que se acumulaba en el camión. No dudaron: con una pala se sumergieron y empezaron a escarbar hasta que, por sus propios medios, el animal pudo salir. Un milagro.

Fernando, el empleado de la empresa recolectora de basura de Montevideo, Uruguay, fue el primero que la agarró para sacarla del lugar que se había convertido en una trampa mortal para el animal. “Hoy nos ganamos el cielo en mi laburo. Abrimos un camión lleno de basura porque escuchábamos llorar un perrito adentro. Nació de nuevo. Hay que ser hijo de puta para tirar esta hermosura”, dijo el hombre.

Un compañero de Fernando, que hizo popular la noticia en las redes sociales, se lo llevó a la casa para la hijita.

“Muchas gracias a todos por sus mensajes y el apoyo espero que el mundo aprenda a cuidar sus animales y sobre todo la vida de ellos son el mejor amigo del ser vivo”, dijo Fernando ante la catarata de felicitaciones. Y agregó: “Nunca sentí tanto amor de parte de personas que no conozco, la verdad es hermoso sentir eso. Lo que hicimos fue algo que cualquier persona con la cabeza en la tierra lo haría”.

Luego mostró fotos de “Luna”, “bañadita y calentita”. El rápido y heroico accionar de estos trabajadores le dio una nueva vida a la perrita.