
Un extraño episodio ocurrido en el Hospital José María Cullen es investigado tras la viralización de una foto en la que se observan dos balas de arma de fuego colocadas sobre un altar religioso situado en el área de Neonatología.
La imagen llegó rápidamente a conocimiento de las autoridades del hospital, que dispusieron una revisión inmediata de las cámaras de seguridad con el objetivo de reconstruir lo sucedido e identificar a las personas que habrían dejado los proyectiles en el lugar.
El altar donde aparecieron las balas es un espacio de recogimiento frecuentado por familiares de pacientes y trabajadores del hospital. Allí se encuentran imágenes de San Expedito, la Virgen María con el Niño Jesús y el Divino Niño, figuras asociadas a la fe y la esperanza en un ámbito atravesado por situaciones de alta sensibilidad.
Cuando directivos del hospital se dirigieron al altar tras tomar conocimiento de la situación, las balas ya no se encontraban allí.
El hecho fue puesto en conocimiento de las autoridades policiales y permanece bajo investigación. Las grabaciones de las cámaras de seguridad serán una pieza clave para esclarecer la secuencia de los acontecimientos y determinar eventuales responsabilidades.



















