Los héroes.

Sucedió ayer en horas del mediodía. Tres oficiales de policía trasladaban en un patrullero a una mujer con una beba de 40 días hasta el Hospital de Niño, cuando la niña comenzó a tener grandes dificultades para respirar. Los oficiales aplicaron maniobras de RCP y lograron salvarla.

Todo comenzó cuando un suboficial de la Brigada Operativa de Prevención Policial que cumplía guardia en un dispensario es avisado de la grave situación de una nena de 40 días llamada Camila González que padecía una deficiencia respiratoria.

Llamaron a la central y pidieron un patrullero que rápidamente llego con los suboficiales Ricomini y Alonso, que llegaron hasta la vivienda ubicada en Pasaje Geneiro al 820 del barrio Los Troncos.

Allí, suben a la madre de la beba, Noelia Meier (de 20 años) y a la criatura al móvil policial y se dirigen hacia el hospital, cuando la joven mamá le avisa al policía que la beba había dejado de respirar y se ponía completamente morada.

El suboficial Espíndola hizo detener la marcha del patrullero por algunos minutos, le hizo maniobras de RCP (reanimación cardiopulmonar), estabilizándole la respiración, hasta que finalmente llegaron al hospital de niños Orlando Alassia. Allí fue atendida por el cuerpo de médicos de guardia, quienes constataron que la beba presentaba un cuadro severo de infección respiratoria, recibió atención urgente, fue compensada y quedó internada en observación junto a su mamá.

Informaron la novedad a la jefatura de la Unidad Regional I La Capital y estos hicieron lo propio con autoridades de la jefatura de la Policía de Santa Fe, como así del Ministerio de Seguridad santafesino, conforme al trabajo realizado en la emergencia con destacada labor de oficiales y suboficiales, que sortearon con celeridad y responsabilidad la grave situación de salud que involucraba a la beba y que finalmente dejaron con vida bajo la responsabilidad de los médicos del hospital de niños Orlando Alassia.