El sueño de Max Talavera de llegar a la Cámara de Diputados terminó mal: es que al levantar el perfil, lo descubrieron. El hombre estaba prófugo, luego de estafar a cientos de personas en Santa Fe, donde decía tener una empresa de construcción.

El precandidato se había fugado de Santa Fe hacia Formosa. Y ahora, en plena campaña electoral, fue detenido. Es que Max Gabriel Talavera había montado una empresa de construcción en Venado Tuerto, la ciudad del sur santafesino.

Así capturó la atención y la inversión de muchas personas que se entusiasmaron con la posibilidad de tener sus casas. Sin embargo, de un día para el otro el muchacho se esfumó a su provincia natal, haciendo campaña como precandidato a diputado nacional suplente en una lista opositora al oficialismo del gobernador Gildo Insfrán. En ese marco fue detenido y el fiscal pidió que sea trasladado a Santa Fe.

Según detalla el sitio Venado 24, Max Talavera se instaló en Venado Tuerto hace unos cuatro años, proveniente de Formosa. Al poco tiempo comenzó a desarrollar una pequeña empresa de construcción de viviendas industrializadas, a la que llamó Max Construcciones.

El emprendimiento fue creciendo, Talavera contrató a más de una decena de empleados y, ante la confianza que generaba en una ciudad chica, se fueron acercando clientes que soñaban con tener su vivienda propia.

Uno de los detalles más curiosos de esta historia es que Max había hecho muy buena relación con los concejales peronistas de Venado Tuerto, a través de los cuales había lanzado el sorteo de una casa.

Hasta allí todo marchaba bien, las viviendas se iban levantando, otras se terminaban y otras tantas estaban en el proceso de papeleo previo a la construcción. Hasta fines de abril de este 2021, cuando Talavera se esfumó de un día para el otro, dejando su empresa a la deriva y a muchas personas sin poder cumplir con sus sueños.

El fiscal que interviene en este caso de presuntas estafas es Damián Casullo, quien confirmó que “hasta ahora hay cuatro denuncias, pero creemos que pueden aparecer más personas damnificadas”.

Por más que sabía que había denuncias contra él, Max Talavera no escapó a otro país, no se ocultó, ni se refugió en el medio del monte. Todo lo contrario; puso la cara en afiches como precandidato a diputado nacional suplente por Formosa en la lista que encabeza la dirigente Ana Gabriela Neme, que el año pasado fue noticia nacional por resultar golpeada en una manifestación contra el gobernador Gildo Insfrán.

A Talavera lo presentaban como “un joven emprendedor” que “se fue de la provincia para progresar y ahora vuelve para trabajar por una Formosa mejor”.