Se trata de la pequeña oriunda de Ceres que estaba internada hacía una semana. Tuvo una intoxicación por agua contaminada con materiales que se utilizan para la fabricación de baterías.
La pequeña había llevado alimentos para compartir con sus compañeritos, pero le tiraron el budín a la basura porque "tenía coronavirus". Una madre del colegio se manifestó con tristeza pidiendo al resto que eduquen a sus hijos.
Su primo de 22 años confesó el crimen luego de que la policía buscara intensamente a la pequeña. El cuerpo presentaba signos de violencia y aguardan la autopsia para saber si además hubo violación.