Una niña de diez años fue asesinada por su primo, quién posteriormente incineró el cadáver para eliminar las evidencias. La menor estaba desaparecida desde el domingo cuando su madre realizó la denuncia y los efectivos policiales iniciaron la búsqueda.

Según constaba en la denuncia, Sergio Olivera, el primo de la nena, se la había llebado con el permiso de la madre pero extrañamente no habían regresado.
Mientras la policía daba inicio al operativo de búsqueda de la menor, se supo que Olivera se presentó en la casa de un familiar en la localidad de Roque Pérez y en medio de una crisis nerviosa confesó: “Me mande una cagada, por la nena no pude hacer nada”.
El cuerpo de Guadalupe fue encontrado en las últimas horas con “signos de violencia y de incineración”, precisó una fuente cercana a la causa a Télam. La casa del imputado, ubicada a unas 20 cuadras de la de la víctima, quedó preservada como escena del crimen, mientras se esperan los resultados de la autopsia para conocer las causas de su muerte y si, además, Olivera abusó sexualmente de ella.
El caso es investigado por la fiscal Patricia Hortel, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 descentralizada de Saladillo, y por la Ayudantía Fiscal de Lobos, a cargo de Gisela Dupraz, quienes indagarán en las próximas horas al detenido.




















“Según constaba en la denuncia, Sergio Olivera, el primo de la nena, se la había llebado con el permiso de la madre pero …”
Llevado va con V !!!