380 efectivos estuvieron presentes en el estadio sabalero. Pero no pudieron evitar que la barra entrara con bombas ni lograron frenar su accionar durante el partido.
Vinieron a Santa Fe a jugar un partido crucial por la permanencia, pero no pudieron. Para no desaprovechar el día, el equipo visitante hizo un entrenamiento en el Brigadier Estanislao López.