En la tarde del lunes, una mujer y su pequeño se salvaron gracias al grito de un hombre que vio como un poste de madera se desplomaba en plena calle.

Ocurrió en la esquina de Suipacha y Francia, donde una mujer volvía de realizar un mandado y tenía las dos puertas del lado del acompañante abiertas, mientras cargaba a su hijo en el interior.

En ese momento, un hombre alertó la situación, la mujer se tiró para atrás y el poste cayó pesadamente sobre las dos puertas, en un acto que podría haber sido una tragedia.

Los vecinos de la zona aseguran que en la otra cuadra hay un poste que ya se cayó dos veces y que podría ser de telefonía, cable o internet.