
El ex arquero de Colón, actualmente en Gimnasia, Fatura Broun, sufrió un fuerte accidente en la mañana del jueves en La Plata. El jugador se dirigía a Estancia Chica, el lugar donde se entrena El Lobo, cuando perdió el control de su exclusiva camioneta.
A pesar de la gravedad del choque, el arquero no sufrió lesiones. Pero por ese motivo, Fatu no pudo estar presente en el entrenamiento del equipo que lideran Mariano Messera y Leandro Martini.
Broun habría perdido el control de su auto luego de patinar al pisar un charco de agua que había en el camino a causa de la lluvia. Luego, golpeó el guardrail del costado de la ruta y terminó volcando.
Sin embargo, como salió ileso del choque, en su equipo lo esperan para jugar el amistoso que tienen pautado para el sábado con Argentinos Juniors.

El imponente vehículo negro de Fatura tenía una historia especial, más para él que es un fanático de Diego Maradona. La historia sucedió cuando el “10” era entrenador de Gimnasia: Pelusa estaba en pleno contacto con los medios en Estancia Chica cuando su discurso se vio interrumpido a causa de un fuerte ruido de un motor que resultaba ser el Jeep que usualmente maneja Broun. “Ese es el de Fatura. ¡Fatura, estoy haciendo una conferencia de prensa la p… que te parió!”, dijo el DT ante las risas de los presentes.
“¡Es un auto de carreras!”, exclamó el Diez, entre risas, cuando escuchó el sonido. En ese contexto, los cronistas de Líbero se acercaron a Estancia Chica para conocer la máquina que tanto enloquecía al ídolo nacional. “Vinimos a comprobar si es verdad lo que dijo Diego”, aseguró el periodista en referencia a las palabras de Maradona, quien consideró como “un enfermo” a su arquero. “Estoy loco. Es verdad. Son sinónimos”, respondió de inmediato el ex Colón y Rosario Central. “Tenemos que entrenar con él en el loquero”, insistió el técnico.

Además, con el recuerdo presente de la vez que el ex volante llegó a un entrenamiento de Boca con un camión Scania, Fatura reconoció que “Diego es el menos indicado para hablar de autos”. Jorge mismo reveló que se la compró a Darío Benedetto antes de que se fuera desde Boca Juniors al Olympique de Marsella y la única modificación que le hizo el dueño del arco del lobo al automóvil fue pintarla de color negro.



















