Mucho tiempo pasó para que Boca y River volvieran a verse las caras por un título. Los clubes llegaron a Mendoza con presentes totalmente distintos. Sin embargo terminó el primer tiempo y ya hubo sorpresas.

Al principio del partido ninguno de los dos arriesgaba nada. Era cuestión de minutos hasta que alguno de los dos comience a romper las lineas del otro. Y el que empezó a desequilibrar fue Boca, el mediocampo de River no paraba a nadie y el Xeneize aprovechó la rapidez de Pavón para preocupar a Armani. Sin embargo, cuando el conjunto de Guillermo estaba haciendo todo bien, Edwin Cardona bajó a un jugador millonario en el área y Loustau marcó penal. Por eso a los 17 minutos Gonzálo Martínez puso el 1 a 0.

La primera mitad terminó con los dos equipos parejos en juego. Aunque no hubo muchas aproximaciones a los arcos, ya que la lucha se daba en el mediocampo. A River, quien le hace frente a Boca con un fútbol un poco inferior, le sienta más que bien el resultado.

En el segundo tiempo la figura fue Armani. El arquero de Marcelo Gallardo demostró que valió cada dolar que el club de Núñez pagó por él. Tapó en tres ocasiones el empate de Boca. Mientras que Nacho Sccoco, quien ingresó en lugar de Pratto, sólo necesitó tres minutos para marcar el segundo tanto del partido a los 25 minutos.

River golpeó en los momentos justos al Xeneize y contó con la ayudo de un gran arquero, porque la defensa estuvo floja. Más allá que ahora tendrá un título más que ostentar, este triunfo le servirá para volver a recuperar su confianza.