El uzbeko que atropelló a varias personas en un atentado en Manhattan el 31 de octubre pasado fue acusado de ocho asesinatos y doce de intentos de homicidio. Se pide la pena máxima: la muerte.
Al atacante, Sayfullo Saipov, de 29 años, se le imputan también apoyo al grupo yihadista Estado Islámico (EI) y destrucción de un vehículo.
La fiscalía federal para el distrito sur de Nueva York anunció el martes a la noche que un gran jurado amplió de 2 a 22 los cargos contra Sayfullo Saipov por el atentado terrorista.
El fiscal Jook Kim, quien prometió un veredicto “rápido, severo y resuelto”, concluyó en que el autor del hecho actuó impulsado por el “odio y una ideología retorcida”.
En caso de ser condenado, Saipov puede enfrentarse a la pena capital o a cadena perpetua, consignaron las agencias de noticias DPA y EFE.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había pedido en un mensaje en la red social Twitter la pena de muerte para el atacante de origen uzbeko que consumó el hecho el día de Halloween, matando a ocho personas y dejando heridas a otras 11 tras atropellar con una camioneta alquilada a varios ciclistas y peatones en Manhattan. El atentado fue reivindicado por el EI.
Saipov resultó herido por la policía y arrestado tras el atropello múltiple y hasta hoy permanece en prisión.
Según señalaron las autoridades, el uzbeko salió del vehículo con el que perpetró el atentado gritando “Alá es grande” en árabe y supuestamente quería llevar la bandera del EI, pero desistió para no llamar la atención.
Uno de los teléfonos móviles incautado a Saipov contenía vídeos distribuidos por el EI, así como 3.800 imágenes, muchas de las cuales parecían ser propaganda de ese grupo terrorista.




















