
Un sugestivo mensaje apareció ploteado en algunos colectivos del servicio de transporte urbano de pasajeros santafesino. “Sin subsidio, pasaje a $40. No a la quita de subsidios”.
Todavía reina la incertidumbre acerca del tema de los subsidios en el transporte. El Gobierno Nacional decidió eliminarlos todos, a excepción de los que rigen sobre el área metropolitana de Buenos Aires. Y el debate se encendió.
De allí surge la advertencia que los usuarios de los colectivos pudieron ver en sus líneas durante la semana. En el Gobierno se excusan con que las Provincias van a recibir más recursos coparticipables y que por eso le trasladan esa obligación.
Sin embargo, en el interior la protesta continúa porque en Buenos Aires se paga la mitad de la tarifa que en el resto de las ciudades más importantes del país. Un desequilibrio que suena injusto a todas luces.
Para llevar tranquilidad, en Nación confirmaron la creación de un fondo nacional que administrará el Ministerio de Transporte para compensar los subsidios al boleto de colectivo. Servirá para “cubrir eventuales desequilibrios financieros” en los distritos donde efectivamente se verifiquen dificultades por parte de los gobiernos provinciales para hacerse cargo de dicho subsidio que nación dejaría de enviar.
Sin embargo la disputa continúa. El gremio UTA Santa Fe viene de hacer dos semanas de paros nocturnos, entre las 22 y las 6, por la falta de recursos y los magros aumentos salariales. La riña con Nación por los recursos no hace más que complicar la cuestión del transporte. Los principales perjudicados, como siempre: los usuarios.



















