
Una violenta entradera ocurrió en el barrio 7 Jefes, en una vivienda que comparten dos estudiantes universitarios que son oriundos de Reconquista. Los delincuentes ingresaron, golpearon a las víctimas, las maniataron y, antes de irse, abrieron las hornallas de la cocina para intentar asfixiarlos.
El hecho, ocurrido en un domicilio de Juan del Campillo al 800, sucedió el sábado por la noche, pero recién trascendió este lunes.
Verónica Ensinas, desde el móvil de la radio LT10 entrevistó al padre del más grande de los dos chicos (de 19 años, el otro tiene 17): “Entraron, les pegaron, les robaron todo lo que tenían, los encerraron, los dejaron atados de pies y manos y les abrieron el gas”, reveló.
Los chicos habían salido, pero advirtieron que se habían olvidado la billetera y regresaron: mientras uno de ellos entró al domicilio, a pocas cuadras de la Costanera, el otro se quedó afuera. Fue ahí que los sorprendieron los dos delincuentes. Con la culata del revólver, le pegaron a uno de las víctimas para que no gritaran. “Se llevaron una computadora, bicicleta, ropa, plata”, enumeró el hombre.
Pero lo más dramático sucedió antes de que se fueran: abrieron las hornallas de la cocina, para producirle la muerte a los chicos, que estaban atados. De todas maneras, cuando se retiraron, uno de ellos pudo escapar por una de las ventanas y logró, con ayuda de un vecino, llamar al 911 y a su familia.
“Nosotros estamos a 350 km de acá, viajamos a la madrugada (hacia Santa Fe) para saber que es lo que pasaba”, contó angustiado el padre del mayor, que cursa sus estudios en la Ciudad Universitaria de Barrio El Pozo. El otro chico vino a Santa Fe para hacer el curso preparatorio de ingreso universitario, y ya tuvo una ingrata experiencia.



















