Imagen

En una noche que quedará grabada para siempre en la historia grande del deporte, Lanús se consagró campeón de manera heroica. El equipo argentino logró la hazaña tras lograr una agónica victoria por 3 a 2 sobre Flamengo en la prórroga disputada en el mítico estadio Maracaná.

El partido fue una verdadera batalla bajo un diluvio en Río de Janeiro. El equipo argentino, que venía con la ventaja de haber ganado 1-0 la semana pasada en el encuentro de ida, golpeó primero. A los 29 minutos, Rodrigo Castillo marcó el tanto inicial aprovechando un grave error de los cariocas en la salida.

Sin embargo, el poderío ofensivo del local no tardó en reaccionar. A través de dos penales ejecutados por el uruguayo Giorgian de Arrascaeta a los 37 minutos y por Jorginho a los 85′, Flamengo revirtió el marcador parcial. Los 90 minutos reglamentarios finalizaron con un triunfo 2-1 para los dueños de casa, forzando una definición dramática en el alargue.

Ya en el tiempo extra, el Granate sacó a relucir su mística internacional y su amor propio. Los goles del defensor paraguayo José María Canale y del juvenil Dylan Aquino sellaron el 3-2 definitivo que le otorgó a la institución del sur bonaerense su primera consagración en este certamen.

El equipo dirigido por Mauricio Pellegrino resistió, sufrió, remontó y golpeó en los momentos clave ante uno de los clubes más poderosos de América. Con carácter, orden y efectividad, Lanús logró una conquista que quedará en la memoria del fútbol argentino.

Con esta victoria, Lanús alcanzó el noveno título de su historia, el cuarto internacional. El club suma la Copa Conmebol 1996, las Sudamericanas 2013 y 2025, y ahora la Recopa. En el plano local, tiene el Apertura 2007 y el torneo de 2016.