La historia del jugador de Colón que dio la vuelta olímpica con los jugadores en 1986

Gustavo Ripke, ex jugador de Colón, se dio el lujo de festejar en el campo de juego el título en México 1986, donde fue confundido como uno de los campeones del mundo y hasta fue saludado por Karl-Heinz Rummenigge.

Gustavo Jorge Ripke, ex jugador de Colón, se convirtió en el jugador fantasma (el número 23), que estuvo en el vestuario en el estadio Azteca donde Argentina se coronó campeón del mundo, y se dio el lujo de tocar la copa del mundo.

Ripke habló por LT10 (AM 1020) y afirmó: “Es un recuerdo imborrable, para toda la vida, porque dejé el fútbol tempranamente por una lesión, pero el hecho de haber llevado junto a Diego la copa considero que el fútbol no me debe nada”.

Mientras que luego, detalló: “Habia hecho las eliminatorias de 1985 como comentarista de LT14 de Paraná, viajé a México con Eduardo González Riaño y Chichín Raviolo, pero e el plantel estaba Enzo Trossero que fue compañero mío en Colón y el profe Echeverría que era el PF. A México llegué luego del partido con Uruguay. Fui derecho a la concentración, había conferencia de prensa, y me preguntaron qué tenía que hacer. Y me dijeron que había que jugar contra un grupo de periodistas coreanos, era a las 5 y desde las 3 tenía el bolsito preparado. Todos los días estuve en la concentración de la Selección Argentina ya que cada vez que terminaban de jugar hacíamos un picadito. Fui a devolver la indumentaria y el utilero me dijeron que me la deje de recuerdo. Entonces tenía la 4 de Borghi y la 17 de Pasculli. En la final no se sabía con cuál iba a jugar, así que tenía las dos. Cuando metió el gol Burruchaga quise saltar pero me controlé, pero cuando fue el festejo salté el foso y me metí en la cancha, fue una locura”.

Y agregó: “Esa foto cada vez se valora más ya que hoy es imposible entrar al campo. Mi hijo consigue a través de internet donde se ve el fotógrafo que nos está tomando la foto. En aquella época Topper hizo la entrega de los Olimpia y me mandó una invitación especial, y cuando íbamos entranado daban folletos, y cuando terminó la cena para que la gente firme el folleto Maradona, pero yo fui con las fotos. Cuando me toca el turno, miró la foto y me dijo que en Napoli le regalaron las fotos tridimensionales. Le mostré las fotos y en todas estaba con él. Para mí fue lo máximo”.

Luego, contó una anécdota en el vestuario y dijo: “Cuando voy llevando la copa con Diego, luego fui a los vestuarios, una persona me agarró del brazo, con traje y lentes ahumados, era de seguridad, pensé que me iban a sacar de los pelos. Era para entregar las medallas, porque para todos era un jugador de la Selección Argentina. Le dije que esperara que me quería recuperar, y pensé de no pasar porque seguramente iba a faltar una medalla. Yendo para los vestuarios estaba la policía codo a codo, me vieron y se abrieron para que pase, y me mandé. Para que no me descubrieran me saqué las zapatillas y se las dejé a Daniel Silguero que estábamos juntos en la platea. Tenía las medias de la Selección. Entré al vestuario y me quedé en la puerta porque lo habían agarrado de punto al masajista de Maradona. Me quedé en el marco de la puerta del vestuario y escucho unos pasos de botines atrás mío, me di vuelta y era Rummenigge, me dio la mano y me dijo ‘contratulation, congratulation’. Y le dije ‘thank you’. Le retenía el saludo a ver si había algún fotógrafo, hubiese sido perfecto. Era al primero que felicitó. Pero tengo la satisfacción de decir que Rumenigge al primero que saludó es a mí”.

“Toqué la copa, fue una cosa inolvidable. Cuando toqué la copa, y me saludó el capitán de la Selección de Alemania no tenía más nada por hacer. Cuando salí al campo de juego, se hizo una vuelta olímpica y al verme me preguntaban quién era. Salté el foso para ir de nuevo a la platea y la gente me miraba, creían que se le había escapado un jugador a Bilardo”, agregó Ripke.

Fuente: LT10


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