
El plantel de Colón no consigue salir del laberinto. Pasan los partidos y la presión es cada vez mayor, porque los resultados no llegan, los hinchas se impacientan y los entrenadores, que ven incrédulos lo que sucede en la cancha, estallan.
Eso, que le sucedió a Eduardo Domínguez primero y a Julio Comesaña después, le acaba de pasar a Pablo Lavallén, quien llegó al sabalero hace menos de un mes. “Hay jugadores que están paralizados”, se quejó el actual entrenador a quien se lo vio muy molesto en la cancha en el empate frente a San Martín de San Juan, este lunes en el Brigadier López. Tanto que antes de los 20 minutos ya había mostrado algo de esa calentura: tras un mal pase de Celis se vio superado por la impotencia y tras gritar tiró la botella de agua al pasto. Ese tipo de mensajes que llegan a los jugadores y que molestan, tal como sucedió con los dos técnicos anteriores.
El primer caso fue el de Eduardo Domínguez, que tras hacer una buena campaña con el Sabalero cosechó una serie de malos resultados, pero estalló el 26 de octubre frente a Huracán, cuando el rojinegro ganaba de visitante 2 a 0 con un jugador más, pero se lo dieron vuelta. “Son unos cagones”, gritó. Fue su sentencia: tuvo que renunciar poco después.
La llegada de Julio Comesaña no trajo ni un atisbo de tranquilidad. Al entrenador uruguayo no se lo vio cómodo en ningún momento en Santa Fe. A las semanas de arrancar había acusado a gente del club de “alcahuetes” por pasarle información a la prensa y luego atacó a sus dirigidos tras la derrota frente a Talleres en Córdoba por 2 a 0. “Tienen temor de jugar”, dijo adelante de las cámaras. Supo que era su final.
Sólo le quedó tiempo de volver a Santa Fe para hacer las valijas e irse solo, de noche y sin ninguno de los pergaminos que había venido a buscar a Argentina.
Ahora es el turno de Lavallén. Desde su llegada el sabalero perdió con Aldosivi y empató con San Lorenzo y San Martín. Apenas cosechó una victoria por Copa Sudamericana frente a Deportivo Municipal de Perú. Habrá que ver si logra hacerlos reaccionar. “En el fútbol la cabeza es más importante que los pies. Y estamos en un momento donde la cabeza está bloqueada. Hay que sacarnos este peso de encima”, concluyó luego del apático empate contra uno de los clubes que pelea el descenso.

























Se te rien todos los DT raza inmunda!!!! jajajajja
Preguntale a nereo pecho frio o cangrejo
Y así y todo te cogemos hasta por la oreja negro deforme jajajjaj
Primero cagones, despues miedo a jugar y ahora paralizados jajajajaja se llama pecho frio señor
Jajajaj todo converge……. Son puros! Jajajja
Culon amargo por siempre jajajajs