
Desde hace días, los vecinos de La Guardia están manifestándose por la presunta llegada de más presos a la comisaría del barrio. Es que empezaron a ver cómo construían un anexo de la dependencia policial y tienen confirmado que llegarían más reclusos a un lugar donde sólo hay tres efectivos por turno.
Por eso, en la tarde del viernes decidieron cortar una mano de la ruta 168, camino a la Costa y Paraná, frente a su barrio. Y por eso, en apenas minutos se armó una cola de kilómetros, que llegaba hasta el barrio El Pozo.
Los vecinos cortaron una mano y prendieron gomas, por lo que además había mucho humo negro en la zona y hacía peligrosa la conducción. Sucede justo en el inicio del fin de semana largo, en el que muchos se iban hacia Rincón, Colastiné y otros destinos de la ruta 1.



















