El domingo se conoció la noticia de un curioso robo. Un hombre de 40 denunció el sábado por la mañana que había sido robado.
Según contó a la policía, al salir del boliche, el hombre se quedó hablando con un cuidacoches del lugar y lo invitó a tomar una cerveza, por lo que fueron a un kiosco ubicado en Av del Valle y Ayacucho. Luego de comprar, regresa al vehículo y se da cuenta que el “trapito” se lo había llevado.
El sábado por la tarde, por un llamado al 911, efectivos de la URI fueron a Crespo 3100 y se encontraron con un auto abandonado con la alarma encendida. Allí constataron que el mismo coincidía con las características del vehículo denunciado como robado.
Personal de la Central de Monitoreo del 911 vio por cámaras que dos jóvenes habían dejado allí el auto, se retiraron en actitud sospechosa y regresaron a ver la situación cuando llegaron los efectivos policiales. Por este motivo, ambos fueron aprehendidos y trasladados a la comisaría.
Interviene en la causa el fiscal Marcolín.




















