Tamara, una madre de la localidad chaqueña de Santa Silvina, llevó a su pequeño de 8 años a la comisaría tras intentar de todas formas que cumpla con su obligación de realizar las tareas de la escuela.

El insólito episodio sucedió el pasado viernes Santo, cuando la madre cumplió con sus amenazas y llevó a su hijo Braian a la dependencia policial del lugar y, con grata sorpresa, observó como los agentes policiales ayudaron en el cometido, incluso con la colaboración del pequeño “rebelde”.

En vez de un escarmiento verbal, los agentes policiales optaron por ejecutar otra acción. Los servidores públicos se sentaron junto al niño y lo ayudaron a realizar su tarea.

Pero además, una vez que Braian terminó sus deberes, los agentes, realizaron una colecta de dinero entre ellos y obsequiaron cosas para el niño y sus hermanos.

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