Un delincuente armado ingresó a un local de indumentaria y asaltó a las dueñas y a dos clientas que estaban probándose ropa. Cuando se disponía a huir, la policía llegó al local. Sin embargo, el delincuente salió por la puerta trasera que se conecta con un edificio contiguo.

Un rato después, el delincuente salió de la mano de una mujer mayor, a la que tenía amenazada, e incluso dio declaraciones a la prensa.

“Yo me estaba probando ropa, entró una persona armada que empezó a exigir plata”, contó una de las clientas, que estaba adentro del probador. “También nos pidió que le demos todo, yo le entregué la billetera”, agregó.

La víctima del robo indicó que “pasaron unos minutos y entraron como ocho policías al local”. Luego detalló que “el hombre se fue para la parte de atrás y aparentemente se escapó, todavía no lo pudieron agarrar”.

El local tiene una puerta que comunica con el edificio contiguo y por allí se habría escapado el ladrón, aunque nadie lo vio salir y los efectivos lo buscaban “en un entretecho”, según informó la periodista.

La mujer confirmó que “era un sólo delincuente con un arma”. Y amplió que “a una de mis hijas, que estaba haciendo tareas administrativas, el delincuente la sorprendió y mi otra hija pudo salir con la nena chiquita, que tiene un año y medio, y pudo llamar a la policía”.

En medio de la cobertura periodística, la cronista observó que una mujer mayor salía del edificio con un joven del brazo. Se acercó para preguntar si habían visto algo, y el muchacho respondió todas las preguntas. “No vimos nada, estábamos con mi abuela durmiendo la siesta”, contestó quien en realidad era el delincuente, que tenía bajo amenaza a la mujer.

Los periodistas dieron aviso a los uniformados, que se desplegaron por toda la zona y finalmente lograron apresar al joven a una cuadra de allí, cuando intentaba meterse en otro negocio.