Un oficial que realizaba servicios adicionales en un supermercado de la ciudad de Rosario se excedió al reducir a un cliente que había entrado sin tapaboca.
Un delincuente armado irrumpió en un negocio de ropa, donde estaban las dueñas y dos clientas. Al llegar la policía, el ladrón escapó de la mano de una señora a la que tenía amenazada y hasta dio una "entrevista" a los medios.