El Papa Francisco dio un discurso en el Palacio de la Moneda este martes por la mañana. Y se refirió a los abusos a niños en las iglesias de Chile: “es justo pedir perdón”, subrayó. Y agregó que sentía “dolor y vergüenza” ante el “daño irreparable” causado a los niños víctimas de abusos sexuales. Lo dijo ante las autoridades chilenas que lo escuchaban atentamente.

“Y aquí no puedo dejar de manifestar el dolor y la vergüenza que siento ante el daño irreparable causado a niños por parte de ministros de la Iglesia”, señaló desde el palacio de La Moneda.

El Sumo Pontífice inició el lunes una visita a Chile que culminará el jueves en Perú. No pasará por Argentina, a pesar de estar muy cerca. En el país trasandino hubo muchas muestras de adhesión y algunas protestas, que provocaron una decena de detenidos.

En su discurso, el papa Francisco subrayó que siente alegría de poder estar nuevamente en suelo latinoamericano. “Chile ha sabido hospedarme en mi juventud. Gracias señora presidenta por estas palabras de bienvenida. Quiero abrazar al pueblo chileno”, comenzó.

Agradezco la presencia de los miembros del gobierno. Saludo al presidente electo, aquí presente, el señor Sebastián Piñera. Chile se ha destacado en las últimas décadas por el desarrollo de una democracia que le ha permitido un sostenido progreso”, subrayó.

Y luego dijo: ”Una nación es futuro y ese futuro se juega en la capacidad de escucha que tenga su pueblo y autoridades. Es preciso escuchar a los pueblos originarios. Escuchar a los jóvenes en su afán de tener más oportunidades. Escuchar a los ancianos con su sabiduría tan necesaria y su fragilidad a cuestas. No los podemos abandonar. Escuchar a los niños”.

Tras el discurso, el Papa dio una multitudinaria misa en Santiago. Es la primera de las tres que dará: también habrá otras en Temuco (sur) e Iquique (norte), antes de viajar a Perú.