Esto pasó en Casilda, en el sur provincial. La billetera apareció en la radio local, y adentro no tenía dinero, sino una nota con una particular disculpa.
Un chiste de mal gusto desató una oleada de protestas a una empresa fúnebre. La chica, hija de una empleada, filmó a un difunto para hacer un chiste. Tuvo que pedir disculpas.
A través de una carta, el Sumo Pontífice les pidió disculpas a sus compatriotas “que puedan sentirse ofendidos por alguno de mis actos”, según escribió.