
Será el 1° de febrero, cuando se de por terminada la feria judicial. La familia y amigos de las víctimas de la masacre del 29 de diciembre en barrio Santa Lucía, “Los Noguera quieren que esto no vuelva a ocurrir en ningún contexto familiar. Que no sea un caso más”.
En diálogo con diario UNO Santa Fe, la abogada de la familia, Hilda Knaeblein, expresó el pensamientos de aquellos que perdieron a sus familiares. “Estamos hablando de una persona que no es cualquiera. Hablamos de un miembro del equipo de seguridad de la provincia, alguien que pertenece al servicio penitenciario. Esta persona –por Facundo Solís– tiene un arma que el Ministerio de Seguridad revista. No solo le autorizaban la portación sino que además le hablaban para que él se calificara y mejorara las condiciones para manejarla”.
“¿Qué hace el Estado para que estos –oficiales– estén en condiciones de manejar un arma?, es la pregunta que hace la familia Noguera”, agrega Knaeblein.
En cuanto a la actual situación judicial de la familia, la abogada explica: “Nos presentamos para constituirnos como querellantes. Todavía no tenemos acceso al expediente, es por eso que aún no sabemos hasta dónde o cómo se investigó en la causa”.
“Lo que vamos a solicitar el primero de febrero es que en forma inmediata se realice la audiencia para la constitución de querellantes porque queremos ver qué sucedió en el expediente, qué material hay en relación a la conducta de Facundo Solís, qué controles se tenía sobre el arma, qué controles tuvo él, porque sabemos que a él lo autorizaron para capacitarse con los fines de mejorar su tiro”, indicó Knaeblein.
Además se refirió a la viralización de las fotos de las víctimas en la escena del crimen: “Han sucedido hechos que los Noguera piden que se investiguen, durante el momento en el que se produjo el crimen y se realizaron las actas que la policía vino, sacó fotos y demás. La familia, que en ese momento no vio los cuerpos porque no los dejaron ingresar, sí lo hicieron por las redes sociales. En la semana harán una presentación para que les expliquen cuáles fueron los motivos por los que circularon esas fotos. No entró un vecino a sacar fotos, acá lo hizo un personal policial. Es una situación gravosa que se filtre información que solamente tenía la policía, en las redes sociales”.
“Hay testigos que manifestaron que estaba todo perimetrado y que solo ingresó la policía”, reiteró Knaeblein.
Asimismo, la abogada agregó que “la familia manifiesta que hay elementos que estaban en el lugar y que luego no se encontraron. Son los de Mariela y de la mamá de ella, Carmen y de Franco (el sobrino de Mariela e hijo de Sonia Noguera)”. Además agregaron que “desapareció”, un reloj de oro que estaba en la casa de Carmen perteneciente al padre de la familia que había muerto años atrás.
“Lo más importante es la información que tienen los aparatos. No se olviden que el celular de Mariela es clave en la investigación. En febrero se harán las pericias y nosotros vamos a estar presentes como querellantes”, apuntó Knaeblein. En otro orden de cosas, los Noguera reclamaron a UNO Santa Fe por la falta de apoyo psicológico al grupo familiar frente al trauma. “Nadie del gobierno se comunicó con nosotros después de la masacre a nuestra familia. Solo los dos más chicos tienen acompañamiento de profesionales, el resto no”, argumentaron.
En esta línea, convocan a una marcha para acompañar a la familia en el pedido de justicia. La cita es a las 8.30 de la mañana del primer día hábil de febrero frente a Tribunales. Luego, se desplazarán a la Casa Gris para ir finalmente hasta las puertas del Ministerio de Seguridad.



















