
Los jugadores suelen ponerse el casete para declarar: no es común sacarle frases picantes tras los partidos, porque sólo hacen análisis correctos, que no le compliquen la semana. Pero Luis Miguel “el Pulga” Rodríguez está en otra sintonía.
El delantero de Colón dice lo que tiene ganas y se divierte. Así lo demostró en una entrevista con el programa Paso a Paso de TyC Sports, tras el empate frente a Vélez.
“El penal entró medio de pedo, pero entró”, reveló sobre el gol que hizo para conseguir el 1 a 1. “Pateé fuerte porque Lucas me conoce. Pero le voy ganando, porque de los tres penales que le pateé, metí dos y me atajó uno”, dijo sobre el arquero del Fortín, Hoyos, de quien es amigo. “Tengo una calentura terrible”, contestó el guardametas. “Tiene un orto el enano, ni miró para patear el penal”.
Al inicio del segundo tiempo, tras un centro que cortó con seguridad Hoyos, el Pulga le pegó una patada cortita, que el arquero respondió con una sonrisa: estaban solo jugando. “Le di una patadita ahí abajo para saludarlo”, reveló luego.
Sobre la entrada de Cubero, que había arrancado desde el banco, dijo: “Ahí me empecé a sentir más a la par. Cómo corren estos pendejos, mamá”.
Luego llegó el momento de cargar a sus compañeros. Sobre el tucumano Cristian Gabriel Esparza dijo: “Estoy muy contento, porque llegó uno más petiso que yo. Mirá”, señaló mientras se ponía espalda con espalda para dejar en evidencia la diferencia de estatura. “Le llevo cinco centímetros”, completó.
Y por último lo agarró a Clemente Rodríguez: “Acá encontramos unos mellizos: Clemente con el chofer del micro son hermanos que no se conocían”. Los dos pelados se rieron de la ocurrencia y se sacaron una foto juntos, a instancias del goleador de Colón, que no solo hace jugar al equipo adentro de la cancha, sino también afuera.






















