En una de sus últimas entrevistas del año, Luis Miguel Rodríguez confesó que este había sido su peor año. A pesar de que estuvo cerca de conseguir la gloria futbolística con Colón y de que recibió el reconocimiento de todo el país, debió afrontar una pérdida que lo golpeó muchísimo: en septiembre murió su papá.

Sin embargo, era tal el trajín en el que estaba Colón, que el Pulga confesó que no podía hacer el duelo, porque estaba demasiado concentrado en la competencia deportiva. De hecho, aseguró que probablemente en las fiestas en Simoca, su pueblo tucumano, podría recién llorar a su papá. Así lo hizo.

Por eso, a través de Instagram, el Pulga escribió un mensaje para el padre: “Feliz navidad mi viejo querido. Te fuiste y no solo falta tu presencia, te llevaste más que eso. Te amo muchísimo. Gracias por todo”.