
A esta altura, se podría hacer una colección de fotos de Marcos “El Chino” Maidana en actitudes polémicas. Pero las de estas semanas tienen un agravante: el campeón de Margarita acaba de anunciar que volverá a pelear de manera profesional.
Subirse a un ring a los 36, después de haber estado cinco años sin competir, no puede ser nada fácil. Y para lograrlo tendrá que entrenar duro y no desenfocarse con su anterior estilo de vida: el “Chino” hace caso omiso a los consejos y el martes se mostró con un arma en la mesa y tomando whisky. “Bien acompañado”, escribió desatando una ola de críticas entre sus seguidores.
Cuatro días atrás había posteado otra foto acostado, con un arma sobre el pecho y la leyenda: “Que me cierren la cuenta si quieren”.
Lo extraño es que después de seis meses, donde parecía que había escarmentado, Maidana volvió a exhibir ese tipo de conductas, cuestión que antes hacía con mucha más frecuencia.
La última vez que había sido muy criticado por sus seguidores fue en junio del 2017, cuando se fotografió con una careta con cicatrices (de Jason, de la película Martes 13) y dos ametralladoras UZI, una sobre su falda y la otra en el asiento del acompañante; una gorra, un handy y los dos cargadores.
La publicación había durado poco más de una hora en la red social del campeón de Margarita, Santa Fe. Pero alcanzó para generar polvareda y sumarse a otras fotos poco felices de quien fuera campeón superligero y welter de la Asociación Mundial de Boxeo.
Ahora tiene que concentrarse en su carrera, si tiene ánimo para regresar. Si no, sólo será una pérdida de tiempo.



















