Dos oficiales será juzgados como autores de robo calificado, privación ilegítima de la libertad y amenazas. El debate se iniciará el jueves a las 7:45 en los tribunales de la capital provincial. La víctima es un hombre que conducía un remís sin autorización.

Los fiscales Ezequiel Hernández y Milagros Parodi solicitarán 10 años de prisión para cada uno de los acusados. Está previsto que la sentencia se informe el lunes de la semana próxima.

Los acusados tienen 31 y 34 años y sus iniciales son DRM y JAO. Los hechos delictivos fueron cometidos en 2014.

Hernández adelantó que solicitarán 10 años de prisión para cada uno de los policías que serán juzgados. “Las dos personas fueron acusadas como autores de los delitos de robo calificado (por la utilización de armas de fuego y por ser miembros integrantes de la fuerza policial) en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad por abuso funcional y amenazas coactivas agravadas (por ser funcionarios públicos)”, precisó el fiscal.

Los hechos investigados fueron cometidos el lunes 4 de agosto de 2014. “Alrededor de las 21, un hombre que conducía un remís sin la autorización correspondiente fue interceptado por los dos acusados –que estaban vestidos con el uniforme, a bordo de un móvil policial y en funciones– en inmediaciones de la avenida Presidente Perón y Luciano Molinas”, relataron los fiscales Hernández y Parodi.

“Los agentes de la fuerza descubrieron que el conductor llevaba un revólver en el vehículo, pero lejos de proceder legalmente a secuestrar el arma de fuego, aprovecharon la oportunidad para cometer ellos mismos una serie de delitos”, argumentaron los funcionarios del MPA.

“DRM subió al auto de la víctima, le apuntó con su arma reglamentaria, lo amenazó y lo obligó a seguir el móvil policial que era conducido por el otro policía acusado”, informaron los fiscales. “La víctima fue obligada a conducir hacia el parque Garay, más precisamente, hasta inmediaciones de la intersección de las calles Santiago del Estero y San José. Cuando llegaron al lugar, los dos policías se aprovecharon de la situación de indefensa de la víctima y de la ausencia de testigos, le exigieron la entrega del dinero que llevaba consigo y le sustrajeron bienes personales”, añadieron.

Por último, Hernández y Parodi concluyeron que “los dos acusados volvieron a subirse al móvil policial y se fueron del lugar”.