Cuenta la leyenda que una vez, en el Morumbí entraron 146.032 personas. Fue en el partido entre el Corinthians y el Ponte Preta, el 9 de octubre de 1977. Nadie puede imaginarlo. Así de grande es el estadio donde Colón disputará la segunda fase de la Copa Sudamericana frente al local, al San Pablo.

El Sabalero irá primero a Brasil y luego definirá en su casa. Pero el mítico estadio de su nuevo rival llama la atención: se inauguró en 1960, hoy tiene capacidad para 67 mil espectadores y es usado no sólo por el dueño de casa, sino que muchas veces los rivales ((Palmeiras, Corinthians y Santos) se ven obligados a jugar allí dada la poca capacidad de público del resto de estadios paulistas.

En ese campo de juego, San Pablo logró, por ejemplo dos veces el tricampeonato de la Copa Libertadores de América, en los años 1992 y 2005. En 1993, a pesar de que el partido de vuelta era en Chile, el Tricolor prácticamente decidió el título en casa al vencer por 5-1 a la Universidad Católica.

En la liga brasileña, en cambio, no tenía mucha suerte en sus dominios, pues en las cinco primeras finales en que se decidió el título en el Morumbi, salió del campo sin la copa, teniendo que esperar hasta 2006 para conseguir conquistar un título nacional en su estadio (los demás títulos brasileños del club fueron conquistados jugando el último partido fuera de casa).

Ahora el Sabalero visitará su casa. Será la primera vez que juegue en Brasil, y lo hará en un estadio único. De los más mitológicos de América. Buscará la hazaña, algo que al rojo y negro lo entusiasma.