
En Villa Gobernador Gálvez, los comerciantes tomaron una decisión controversial. Acordaron aplicar derecho de admisión en sus locales y prohibir el ingreso de personas que lleven gorra. Es, según su análisis, la única forma de que no oculten sus rostros a las cámaras de seguridad, ante la ola de violencia que vive la ciudad.
Los comerciantes se juntaron el martes por la mañana en la avenida Filippini, la principal arteria comercial, para reclamar por mayor seguridad para Villa Gobernador Gálvez. Allí resolvieron esa medida.
No saben si será efectiva, de hecho consideran que probablemente los robos continúen porque la medida es intimidatoria pero no tan efectiva. Creen que sin el accionar de la policía, todo continuará igual.



















