En mayo de este 2020, el Río Paraná marcó un récord en su altura mínima para la ciudad de Santa Fe cuando alcanzó los 48 centímetros, el nivel más bajo de los últimos 50 años.

Tres meses más tarde, en agosto, se hizo notar otra vez la escasez de agua con una mínima de 60 cm el día 15, marcando una tendencia.

Sin embargo la situación continúa siendo similar, cuando en esta segunda semana de noviembre llegó a medir 58 cm, acercándose a los valores antes mencionados. A inicios de noviembre, el nivel estaba en casi el doble del actual (1,14 mts) y en tan solo 10 días bajó un poco más de medio metro.

En los últimos informes publicados por el Instituto Nacional del Agua se insiste en el panorama desfavorable para los próximos meses en relación a la altura del río. “La perspectiva de corto plazo sigue siendo desfavorable. No se esperan eventos que puedan aliviar sensiblemente la situación de escasez y bajante que predomina en la región. La tendencia climática con horizonte en el 31 de enero de 2021 sigue siendo desfavorable. No permite esperar una recuperación franca en los próximos tres meses”, publicaron desde el INA.