La Justicia ordenó en el día de ayer que se realice un allanamiento en las instalaciones de la Base Naval Mar del Plata en el marco de la investigación que se lleva a cabo por la desaparición del ARA San Juan. En simultaneo, y de acuerdo con el pedido de la ley, fueron efectuados otros dos allanamientos, en la base de Puerto Belgrano y en la Dirección General de Material Naval de la Armada, en Buenos Aires.

Tanto la jueza que investiga la desaparición del submarino, como uno de los querellantes, Luis Tagliapietra, padre de uno de los tripulantes, confirmaron que la última auditoria de la Armada había constatado “falencias” en la nave y que llevaba 39 meses de navegación ininterrumpida, en contra de la recomendación de su fabricante.

Fuentes judiciales y familiares de tripulantes del submarino desaparecido el 15 de noviembre pasado consignaron que el procedimiento en la base de Mar del Plata estuvo a cargo de efectivos de la Policía Federal Argentina y abarcaba tanto el sector de comando de la fuerza Submarinos como el de la división Arsenal de la Base marplatense de la Armada.

En la Justicia Federal de Caleta Olivia tramita la causa que busca determinar lo sucedido con el submarino, del que se perdió contacto el 15 de noviembre último con 44 tripulantes a bordo, cuando se encontraba en aguas del Atlántico Sur.

Esa investigación procura establecer, entre otros puntos, cómo actuó la Armada frente al informe de una avería realizada desde el submarino antes de perder definitivamente el contacto, como así también aspectos vinculados con su reparación de media vida del submarino, iniciada en el 2007 y finalizada luego de siete años.

Según contaron a la prensa familiares de los tripulantes, el allanamiento se inició cuando mantenían su reunión de rutina con autoridades de la Base, que les brindaban las novedades de la jornada acerca del operativo de búsqueda.

De hecho, según relataron los propios familiares, la reunión fue interrumpida por las autoridades debido a la realización del procedimiento.

En este sentido, Luisa Alfaro, madre de Ricardo Alfaro, uno de los submarinistas del ARA San Juan, consideró que los allanamientos “tendrían que haber sido realizados hace mucho tiempo ya” y recordó que, de hecho, era una de las cuestiones que los familiares de la tripulación venían reclamando desde hace tiempo.

“No nos podemos quedar con la incertidumbre de qué fue lo que pasó”, aseveró Luisa Alfaro, mientras que Yolanda, mamá de otro de los tripulantes, coincidió en que fueron ordenados “muy tarde” los allanamientos porque “ya deben haber quemado los papeles”, en alusión a posible documentación que permitiera encontrar pruebas de lo sucedido con el submarino.

Así lo señalaron ambas madres en declaraciones formuladas a la prensa en la puerta de la Base Naval.

El último jueves, en ese mismo lugar, familiares de los tripulantes del ARA San Juan habían mantenido una reunión con el ministro de Defensa, Oscar Aguad.

En esa reunión, Aguad reafirmó el compromiso de continuar con la búsqueda del submarino y confirmó que será lanzada una licitación en procura de mantener el operativo con una tecnología similar a la aportada actualmente por la Federación Rusa.