
La comunidad de Resistencia Cushamen, en Chubut, amaneció con el ingreso de más de 400 efectivos de distintas fuerzas de seguridad, que intentan recolectar pruebas que destraben la investigación sobre la presunta desaparición forzada de Santiago Maldonado, ocurrida el 1 de agosto. El joven artesano estaba en ese lugar antes de su desaparición.
La medida fue dispuesta por el juez de la causa Guido Otranto, quien intenta dar con la mochila y los teléfonos celulares de Maldonado. En las últimas semanas, Otranto había recibido quejas del gobierno nacional por negarse a avanzar con un allanamiento en busca del joven en una zona ocupada por manifestantes que reclaman derechos ancestrales por ser descendientes de mapuches. Además, el jueves pasado la familia Maldonado, principal querellante por la desaparición, había pedido la recusación del magistrado, según publicó Infobae.
Los más de 400 efectivos que participan de los rastrillajes viajaron hacia fines de la semana pasada a la Patagonia. Se alojaron en Esquel y Bariloche y pasaron los últimos días en Chubut, ultimando los detalles para las maniobras de este lunes.



















