
18 personas ingresaron al hospital José María Cullen con heridas durante el 24 y el 25 de diciembre. Sin embargo, a pesar de que algunos hechos fueron de mucha gravedad, el dato sobresaliente fue que ninguno entró con daño por pirotecnia, en la primera celebración de fin de año con la ordenanza municipal que la prohibe.
Cuatro de los ingresos fueron por arma de fuego. Una mujer de 25 años recibió un disparo a la altura de las costillas, lo que le provocó que se le dañaran varios órganos y se encuentra inestable. Fue una de las víctimas de la balacera registrada en Santa Rosa de Lima, cuando desde una moto dispararon contra una familia que estaba sentada alrededor de una mesa. Los otros baleados fueron: dos en los pies y otro en la pierna. Ninguno de ellos revistió cuadros de gravedad.
Otro de los heridos sufrió un puntazo de arma blanca. Sucedió cuando volvía de pescar con amigos y se armó una discusión. Le pegaron en la espalda. Fue atendido y se retiró horas después.
Además, hubo diez heridos por agresiones durante la madrugada. Entre los casos más graves se destacan el caso de un joven que recibió un botellazo en la cabeza cuando se encontraba festejando en la costanera, fue llevado al nosocomio por la policía y quedó internado, según contaron en el diario Uno. Otro joven de 20 fue hallado en un basural intoxicado, denunció agresiones varias y el caso lo lleva adelante la Policía de Investigaciones.
Por último, hubo dos casos de violencia de genero. Una mujer fue golpeada contra una pared por su esposo y otra golpeada a puños por su pareja. Ambas hicieron la denuncia.



















