Se trata de la niña de tan solo tres meses que  el pasado viernes 16 de agosto ingresó al Hospital de Niños con una importante lesión en su cabeza. Según la denuncia de su madre, esta la tenía en brazos cuando su padre las golpeó salvajemente.

Esa misma tarde, la niña fue sometida a una intervención quirúrgica para estabilizarla y reparar el daño. Diez días más tarde, recibió el alta médica.

Según los médicos del nosocomio, “la beba tenía una única lesión, una fractura del hueso parietal con hundimiento de cráneo”. Además, explicaron que una serie de estudios constataron que no tenía otras lesiones.

Por otro lado, si bien la recuperación fue favorable, es muy pronto para determinar o medir “la posibilidad de secuelas”.